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Experiencias de los navegantes: respuestas recibidas

Si te gusta leer experiencias o dar consejos, si quieres contarnos algo que te ha sucedido, alguna situación que estés viviendo y saber lo que opinan otros navegantes, estás en la sección adecuada.

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E. FIELDS

jueves 10/Jul/2008 a las 22:59

El destino juega malas pasadas


Cuando te conocí, mi vida era un auténtico caos. Problemas económicos, sentimentales, un negocio recién cerrado por el que tenía que seguir pagando, una expareja de trece años de convivencia y un sinfín de problemas de todo tipo.

Nuestra primera vez, si, en aquel momento que me pediste ayuda porque alguien te había dicho que yo era bueno con los aparatos, me gustó tu vista, de repente sentí una presencia en mí. Al principio no me di cuenta, pero eras tú entrando en mi Alma.

La siguiente vez que te vi, mi corazón se entristeció, venías acompañada de tu pareja y sentí como me arrancaban un trocito de no se exactamente que. Mis pensamientos se volvieron realista “adonde vas, si tienes 57 años y ella anda sobre los 30, anda sigue soñando con tus pesares”.

En pocos días y cuando estaba luchando contra el ayuno, te vi acercarte a mí con una sonrisa que taladró mi mente, te invité a luchar con el ayuno a mi lado, empezamos a charlar entre bocado y bocado. A mi cada vez me daban mas ganas de darte ese bocado a ti, pero me dije, para, estate quieto, no puedes hacerlo – pero es que tengo unas ganas..., conseguí resistirme, no sin buen esfuerzo y continuamos la charla durante un buen rato. Tú relajada y sonriente, yo abriendo mi pecho a tu ser que se colaba dentro de mí, inundando de ilusión el tiempo de amargura. Se hizo habitual tu presencia, tu acceso a mí, sin resistencia, dejando rodar, terminábamos juntos con el ayuno, ayuno de viandas, de compañía, de Vida.

Al poco tiempo, te pedí que me acompañaras a un lugar cercano, aceptaste sin pensar, en ese momento estalló una feria en todo mi ser ¡había aceptado! Íbamos a estar por fin solos, lejos de las córvidas miradas muertas de envidia por la Vida que radiábamos. Ese día, después de la obligación llegó la devoción y no fuimos a tomar café a un lugar no muy lejos, donde continuar nuestro recital de incongruencias, solo para estar juntos tu yo, daba igual de que hablar, de viajes, de coches, de fútbol. Mi razón se nublaba a medida que compartíamos ese café, de repente te adelantaste en tu banqueta buscando mis labios y como si un solo corazón nos moviera, me acerqué a los tuyos y una sensación extraña inundó mi cuerpo ¡mi corazón se escapaba por mi boca!, pero me daba igual, incluso creo que le ayudé a entrar en esa boca, que me absorbía el ser, el estar, mi Todo.

A partir de ese día, tu luz me iluminó e impidió que terminara con mis problemas por el camino más fácil, como se dice en cierta película, valía mas muerto que vivo. Tu presencia evitó que cometiera esa locura, con tus alegres ojos, llenos de tristeza, en los que se ocultaban los pesares de tiempos anteriores, aunque tú lo quisieras esconder detrás de una sonrisa que, no era completa por esa ferocidad (como llamaba Miguel Hernández a los dientes de su hijo recién venido) que no estaba y te avergonzaba, pero que a mi me parecía la sonrisa de un ángel.

Tu vida, a pesar de mi pesar que era tu pareja, se fue introduciendo en mí, esas sonrisas, esa luz de tu cara cuando me veías entre la gente de aquel sitio, que tu limpiabas y en el que yo negociaba, esos besos regalados al amparo del rincón alejado de las miradas, fugaces, plenos, cargados de Vida, si Vida con mayúsculas, esa Vida que te da Vida, ese Amor que te hace perder el peso de tu Vida, la mala Vida, quitar la carga del Alma, hasta hacerla ligera como el mas pequeño plumón y vuelas, vuelas fuera de ti, contigo, a ninguna parte, a todas. El tiempo pasó entre besos, pequeñas citas de 5 minutos, pero ¡que 5 minutos!. Llamadas, mensajes, besos, café, risas, miradas, complicidad, llamadas nocturnas al amparo del sueño profundo de tu pareja. Caricias en el oído, en el Alma, malos momentos en que tu Vida te derrumbaba conmigo al otro lado del teléfono, yo lejos, lejos de tus húmedos ojos ¿porqué? porque no te podía ahuyentar esos fantasmas a tu lado, ¿Por qué tenía que tragarme esas ganas de llorar contigo?, porque no te podía dar más penas. Mis lágrimas por tu dolor te hubieran llevado a la desesperación y callé y te consolé, intenté volver tu corazón hacía mi, hacia esos sentimientos que creí míos y te sentía subir, poco a poco, pero hacia arriba. Momentos dolorosos, pero deliciosos de 4 horas acariciando mi oído maltrecho, de vuelta a la Vida.

Hoy, mi Adiós de tu lado, pesa, pesa como una losa de granito que me empuja al abismo negro de la indiferencia, donde todo da igual, donde todo puede ocurrir, pero nada bueno, solo vacío, solo un nudo continuo en la garganta por querer gritar “Vuelve a mí, quiéreme, adórame como yo te adoro, ¿no ves que eres mi Vida?, mi Vida soñada”. Después de un tiempo de alegrías, de compartir penas y problemas, problemas míos, problemas tuyos, nos separábamos, pero no podíamos estar mucho tiempo separados, teníamos que saber uno del otro, a toda costa, a cualquier precio. Yo te quería mas cerca porque sentía que nos necesitábamos, que éramos dependientes el uno del otro, pero tú no querías, me decías que no podías dejar a tu pareja, que otras fuerzas ajenas no te permitían hacerlo. Yo no lo entendía, cada vez más dependiente de ti, cada vez más dependiente de mi, era de locos.
Yo me enajené, no comprendía, tu no explicabas, despropósitos, silencio y llegó el momento. Te pedí confesión, te pedí entendimiento y tú no quisiste dármelo, no me dijiste las causas, los motivos. Mi Alma todavía atormentada por los problemas te pedía a gritos ayuda, tú no lo supiste ver. Ahora, lejos de ti, recuerdo, recuerdo esos ojos, esos labios, a mi mente llegan los momentos buenos, los malos, los nuestros. Cuando te exigí más y no quisiste dármelo, comprendí, no era tanto tu Amor, solo entretenimiento, solo apoyo, sin Amor de verdad, sin Amor como el que yo te profeso, si, todavía, a pesar de los pesares, te sigo queriendo por todo, por encima de todo, sin razón, sin conciencia, sin freno, sin ti.


respuestas recibidas

E.Fields

domingo 3/May/2009 a las 09:49

Solo para ti
Mil veces mi pensamiento en ti.
Mil veces mi mano sobre el papel para dedicártelo a ti.
Mil veces mi Alma te añora.
Mil veces mis labios te buscan.
Mil veces late mi corazón y mil veces te llama.
Mil veces mis ojos te buscan y mi ya débil corazón teme que te encuentre.
Mil veces te deseo y mil veces entristezco porque no estás.
Mil veces mi teléfono te marca y cuelga antes de que contestes y me dice "es imposible".
Mil veces pienso en ti y mil veces digo "fuiste un sueño".
Mil veces Te Amo de nuevo y mil veces tendré que sobrevivir, de nuevo.
Mil veces te soñé y mil veces me costará olvidarte.


E. FIELDS

jueves 18/Dic/2008 a las 22:42

Chica enamorada, ¿y por qué no dejaste a tu pareja? Si de verdad le querías porqué no lo intestaste ¿no ves que un Amor muy grande no se encuentra todos los días? hay gente, mucha gente que se muere sin vivirlo, es un privilegio, algo que no se puede explicar.
Cuando es un Amor así, TODOS los problemas se pueden superar. Ella, mi Amor, tenía 26 años menos que yo y eso me hizo ser mucho más prudente, yo no sabía si ella era consciente de la diferencia de edad, si bajo mi presión fuera a dar un paso del que luego se arrepentiría, eso me hizo quedarme en un segundo plano y dejé la decisión en su mano y en su Amor. No sé si se dio cuenta de que era un escollo insalvable o que no me quería tanto como yo creía, creo que no lo sabré nunca, pero sigue doliendo. Todavía suenan en mis oídos sus palabras, sus lágrimas que golpean mi mente porque la impotencia me invadía, tenía pareja y no la podía consolar entre mis brazos.
Yo ya estoy en una parte muy avanzada de mi camino, pero tú, si de verdad lo echas de menos, a lo mejor no se ha olvidado de ti, solo ha puesto un escudo de indiferencia para poder seguir viviendo. Supongo que no será un caso tan similar como para que él también tenga una diferencia de edad, como la mía, pero a pesar de eso, lucha, lucha por lo que sientes, si es que todavía sientes algo, a lo mejor te llevas una sorpresa. Mi amiga sabía hacer esto muy bien. Cuando le invadía el desánimo, cantaba, bailaba, hacía el ganso, cualquier cosa para seguir viviendo, pero sus ojos hablaban de otra cosa, hablaban de impotencia, de prejuicios, de penas que se tatúan en el Alma para siempre. Yo las veía y ella lo sabía, unas veces me las ocultaba, pero casi nunca podía, sabía que yo lo sabía. Ahora no quisiera ser un tatuaje más en su Alma, pero tuvo su oportunidad y a lo mejor tú todavía la tienes. Piensa en ello, solo tú y él, con el Mundo por montera, si mañana lo pierdes, NADÍE te puede quitar el gozo de haber estado, de haber sentido lo que miles de millones de personas no sentirán jamás. Un minuto de intenso Amor es mejor que una mediocre vida llena de vacío. Eso no tiene precio ni se puede comprar por mucho dinero que se tenga. Yo tengo un amigo, mayor que yo, con la vida solucionada, pero le falta eso, una mirada, una sonrisa, un hombro en el que llorar y solo quiere acabar su vida asqueado por no tener ese minuto. No lo desperdicies, inténtalo, búscalo, díselo y a lo mejor tú si tienes ese minuto de Gloria...


chica enamorada

viernes 5/Dic/2008 a las 21:50

me encanto tu historia, relato lo que sea...suspire todo!!! asi mismo me siento ahora...triste..no dejo de pensar en el, lo nuestro no pudo ser porque estoy comprometida, pero no paso...la vida continua, pero tanto lo extraño como nunca pense jamas en la vida que esto me iba a pasar encima por chat...pero bueno..a seguir..juntare mis pedazos y me olvidare de ti...le ruego a Dios que nunca mas en la vida te aparezcas..el se canso de mi porque no deje a mi pareja..me tiro al olvido..asi como la historia narrada mas arriba...quiero llorar...gracias..


pepona

miércoles 30/Jul/2008 a las 21:02

A mi me ha sucedido también algo parecido, el amor, que es una vida sin el?,que facíl es que otros te quieran, sentirte querido, pero aunque yo he tenido esa sensación siempre he preferido amar con todo mi corazón a amar a otro sin perder la cabeza por el.

Y es tan dificil amar y a su vez ser correspondido, para mi esa es la mayor lotería que te puede tocar en la vida.

Y ya ves aquí estoy como tu amando sin ser correspondida, llorando por las esquinas, rezando para ver si el cielo interviene, pero es asi resignación, resignación, resignación, y que pase el tiempo y desengaño, eliminar ilusiones y buscar otras nuevas, o esperar a que lleguen.


a-madis

martes 22/Jul/2008 a las 13:59

se ha reido d ti,colega lo siento


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Móstoles, lunes 6 de Septiembre del 2010 -
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